#SOSFragasDoEume: Mi pequeño tributo y mi gran cabreo

Dos de las fotos que aparecen de forma aleatoria en este blog pertenecen a la zona siniestrada ayer; las Fragas do Eume.

Huyo hoy de rebuscar más fotos, y tengo muchas, para ilustrar este triste post.  Son muchas las que se ven por televisión, en los mensajes a Twitter de personas físicas normales, bomberos, brigadistas, periodistas y demás. Y son atroces.

En esta zona, atravesada por el perezoso y prolífico Eume, desde la cima de San Miguel del Bréamo con sus impresionantes vistas sobre las rías y su iglesia del siglo XII hasta el Mosteiro do Cabeiro, cruzando por las Fragas y esos puentes colgantes como un Golden Gate pequeño, son muchas las veces que he disfrutado con diferentes amigos y conocidos y me he enorgullecido mostrando esa belleza natural incomparable que hoy, fruto de la estupidez humana en general, sucumbe bajo el fuego abrasador y que no sabemos ni cómo quedará, ni lo que tardará en Recuperarse.

Cuando se apague definitivamente el fuego, ya ahora, nos tocará tener que escuchar a los políticos de todo signo “ladrar” nuevamente sus consignas: “La pertinaz sequía”, tan amiga de la derechona, y la “ineficacia galopante de un gobierno liberal conservador”, que ladrarán las izquierdas. Tal vez hasta tengamos la suerte de que Rosa Diez se enfade por esto y nos de algunos gritos.

Lo cierto es que habremos perdido mucho; algo que no nos traerá ni el liberalismo ni los que cuentan nubes, ni los que hacen minas ni los que minan nuestras mentes de forma constante y brutal cada segundo.

Y lo más probable es que, una enésima vez, no aprendamos a cuidar lo nuestro. Tanta tijera, tanto recorte, tanto pensar en el corto plazo, tanto alimentar la corrupción, verdadero fuego que quema todos los principios y provoca todos los finales, seguirá desanimando a este pueblo esclavo en que nos estamos convirtiendo, quizás por haber cometido el delito de pensar por encima de nuestras posibilidades.

Seguiré paseando por los bosques Navarros, tan cuidados, comunales y tesoro querido por todos, y seguiré viendo ejemplos de países donde la tierra y sus frutos, de todo tipo, se consideran valores fundamentales.

Y seguiré estando preocupado por vivir en un país que por recortar, y no de ahora, recorta hasta el sentido común.

Que se sigan pegando los políticos; que siga el fútbol, los toros y el pan y el circo aunque se hunda el país bajo nuestros Cascos, nuestros Gallardones, nuestros Zapateros o cualquiera de esos tan nuestros.

Sigamos llorando la impotencia que tampoco arreglaremos en las Urnas: Gane quien gane, perderemos nosotros.

Hoy, con el humo, el viento y el fuego, no puedo ver la luz al otro lado de este inmenso túnel en que la estupidez supina nos entierra.

Si cuando entréis a cualquier página de este blog veis un puentecito lleno de hojas o una presa como de juguete, son fotos del Río Eume a su paso por las fragas; los bosques de variado arbolado, vegetación diversa y exuberante, olores y colores tantos que probablemente solo podremos recordar a través de los vídeos y fotos de los que nos hemos extasiado ante esa belleza y la hemos intentado capturar en nuestros gadgets quizás intuyendo que el estúpido final vendría por algún sitio.

Mientras no cambien las políticas y los políticos, y mientras no cambie nuestra actitud frente a lo nuestro, que es todo lo que en la tierra hay, muchas fragas y muchos Eumes arderán furiosamente en una clara metáfora infernal.

2 comentarios en “#SOSFragasDoEume: Mi pequeño tributo y mi gran cabreo

  1. Rotundo, corto, terrible, triste y desalentador. Sólo espero que algún día nosotros los humanos comencemos a aprender de nuestros errores y cuidemos entre todos lo que nos rodea y nos permite vivir. Por cierto, también impresionante y desalentador el análisis de la realidad de estos tiempos. Muchos no vemos la luz al otro lado del túnel de esta sociedad, de este momento histórico que hemos creado entre todos -unos con mayor responsabilidad en los acontecimientos que otros-, túnel lleno de humo y oscuridad que a todos nos aterra y nos confunde. Ojalá pronto encontremos un rayo de esperanza, ojalá el fuego se apague y seamos capaces de ayudar a esa gran madre que al fin y al cabo es la tierra a rebrotar, renacer y fortalecerse. Ojalá todos, tras este caos en que vivimos desde hace años, seamos capaces de unir las manos y los corazones para salir de este agujero negro en que nos encontramos. La historia está llena de momentos de crisis, de terribles catástrofes -naturales o artificiales- y detrás de cada una de ellas hay siempre una salida. ¡Espero que todos juntos la encontremos!

    1. Ciertamente así lo veo y así lo escribí. Igual que saludo todas las mañanas en TWITTER con “NO AL #ESTADODELMIEDO” para mantenerme vivo, ciertamente hay días que no está uno para nada, y menos para políticos que se están tirando los trastos todo el día para nada; sí: para jodernos la vida si pueden o, al menos, arreglar la suya. Los políticos buenos, que los tiene que haber, no entran en los medios y por eso no los oímos. Ni siquiera en TWITTER donde entran los más recalcitrantes, en general, que todas las excepciones son injustas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Resuelve esta sencilla fórmula: *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.