¡Feliz 2012 y NO al #ESTADODELMIEDO

Quiero dedicar mi último post del año en este blog en el que sin duda debería ser más activo (al menos eso me dice mi conciencia de cuando en vez), a una etiqueta que no consigo que cuaje en twitter, tras la cual se encuentra mi rebeldía no sé si natural pero desde luego nada artificial contra lo establecido, sobre todo cuando ese «establecido» lo imponen unos con oposición a otros, siendo, como somos, todos diversos e iguales en la diversidad.

 

Ya estaba en el título y ha sido incluso novelado. He leído bastantes artículos y escuchado bastantes disertaciones acerca de esto pero creo que una humilde entrada en un pequeño blog como este,  no viene mal para abundar en la rebeldía contra  este «estado del miedo» en que nos están sumiendo los poderes. TODOS los poderes.

 

Es indudable que atravesamos un tiempo en el que los modelos están cambiando. No sé si más que en otras ocasiones, y digo esto al recordar a Bob Dylann y a la época rebelde de los 60 y 70 en los Estados Unidos que luego se extendió a todo nuestro occidental mundo. Ye entonces se creía en ese cambio de tiempos; ese cambio de modelos que ha llevado a genios como Steve Jobs a producir esta serie de equipos con los que algunos convivimos diariamente en Apple, partiendo de la contracultura y de la creencia en la persona como única y diversa, en el diseño y, en su caso y en contra de Microsoft, en una unión casi religiosa entre hardware y software.

 

Parece que los tiempos siguen cambiando y quizás no han parado nunca de cambiar; tal vez vivimos en un constante cambio aunque, a mi parecer, las velocidades son diferentes y los ciclos, aunque existen, no son regulares en su duración, por lo menos en un espectro en el que nosotros podamos mensurarlos.

 

Hoy nos toca otro tiempo de crisis; pero no solo financiera y económica sino política, democrática, de valores de todo tipo, también religiosa, y de balance de poderes que cambian de lugar pero quizás no de personas. La globalización, la internacionalización y el 2.0 no ha sido solo aprovechado por los hippies de hoy en día, los adeptos al software libre, y a otras libertades varias, sino también, y con mayor profundidad, por los delimitadores de las cosas, que han existido siempre, que siempre están ahí y que, no nos hagamos novelas, siempre estarán.

 

Como eso es así, como no podemos cambiar más que lo que está a nuestro alrededor y no está demasiado claro que podamos hacerlo, creo que sería malo que nos dejásemos llevar, que nos arrastrase la corriente de «Estado del Miedo» imperante. Y aún peor, como ocurre, quedarse sentados viendo pasar la muerte y la zozobra sin mover un dedo o esperando que nos toque algo.

 

Esperar que «NOS TOQUE ALGO» es comprar todas las papeletas para que, en el mejor de los casos no nos toque nada, y en el peor, nos toquen depresiones de caballo, o cosas peores. El concepto de «el que se mueva no sale en la foto», es posible que sea válido en la política CEROCOMA; en esa política tradicional de varones y hembras de tronío que gobiernan los partidos, que establecen el monopartidismo bipolar que nos toca aguantar.

 

Pero en mi concepción de las cosas, que expongo aquí sin enlaces de momento, no vaya a ser  la recién aprobada #LEYSINDE que como el CID ganará algunas batallas luego de muerta políticamente y de pegarse la gran vida a costa de una cultura caduca, falsa y escasamente socialista en el espíritu, en mi pensamiento más radical (dicho sea etimológicamente refiriéndome a mis propias raíces), es mejor moverse y «Salir en los multimedia», o moverse para vivir, se salga donde se salga, que quedarse quieto.

 

Dedico pues esta parte reflexiva que a veces tiene ste blog a exhortar a mis lectores ocasionales o fieles, a rebelarse de la forma que cada uno mejor pueda, contra el ESTADO DEL MIEDO, a no temer a ningún estado, a no dejarse doblegar por las normas normales impuestas por la normalidad de la gente corriente.

 

Rodear lo que estorba, valorar lo que sirva, utilizar el pasado para construir futuro, no fiarse de la inmediatez y plantearse objetivos claros, no demasiados pero claros y perseguirlos, dedicar la vida a conseguirlos, es la mejor vacuna contra los que, creando miedo gobiernan sobre parados; contra los que paran todo movimiento sabiendo que en él estriba el progreso.

 

Un equilibrio entre ambiciones y objetivos, una buena elección entre éstos y éstas, una visión un poco más ZEN en medio de una cultura occidental cada día más alienante, podrá ayudarnos sin duda a seguir atravesando la vida dándole más importancia al viaje en sí que a la estación término, que siempre es la muerte que debemos también entender como el lógico desenlace de la vida.

 

Rebeldía de cada año, mesm día y segundo, es la única vacuna contra la esclavitud programada por bancos, bancas y bancadas azules o rojas para borrar nuestra memoria.

 

Y desde esta rebeldía, deseo a todo el que lea este artículo lo mejor para el 2012 en la seguridad de que siguiendo esta receta, combinada con otras de esta línea escritas por gentes más doctas y claras que yo, nos dará un año mejor, a pesar de los encargados de empeorarlo todo.

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