Del Optacon a Orcam; más de 60 años de tecnología exclusiva para personas ciegas.

En homenaje a Lorente

Quiero dedicar este post a mi buen amigo, de esos que casi no ves pero que cuando lo haces es una fiesta, José Luis Lorente Barajas, que a parte de mi maestro en estos temas de tecnología en general y tecnología dedicada a personas ciegas en particular, es un verdadero referente en tecnología para personas ciegas no solo en España, aunque probablemente muchos de los lectores ni tengan referencias de él. Una persona enteramente dedicada a su trabajo honrado y honroso durante más de 40 años, hijo de personas ciegas, gran comprendedor de nuestras necesidades y un visionario en lo tecnológico, aplicando las ventajas de la tecnología de su tiempo a la mejora de las condiciones de las personas ciegas.

Recuerdo a Lorente soldando con un soldador pequeño y una aguja, los delgadísimos hilos de la que llamaban “retina” del OPTACON. Un trabajo que si tenías que mandar el aparato a Palo Alto, California, te salía por un ojo de la cara la reparación, y conste que a las personas ciegas lo de los “ojos de la cara” también nos cuesta 😀 .

Lorente entendía el OPTACON como nadie desde el punto de vista técnico y observó los comportamientos de muchos usuarios ciegos de finales de los 70 y principios de los 80, sacando conclusiones muy acertadas sobre el comportamiento del tacto, la percepción cerebral y otros aspectos interesantes de la VISION TACTIL, que no es otro el aspecto que el OPTACON trabajaba.

Lorente entendía y entiende muchas cuestiones de la tecnología relacionada con personas ciegas y me ha hecho entender muchas otras. Por eso, en un post tan de retrospectiva y relación de tecnologías pasadas y presentes, he querido dedicar estas primeras líneas al gran Lorente: ¡Larga vida  a JL Lorente y mucha tecnología para todos!

Fundamentos del post

Ayer tuve la oportunidad de asistir a una presentación del dispositivo llamado ORCAM, del que hablaré algo en este post por relación de temas, pero de la que hice una grabación y los chicos de INFOTECNOVISIÓN un gran artículo sobre el producto, de forma que siguiendo el enlace tendréis una muy completa información.

Al llegar a casa, se puso a funcionar mi parte de “abuelillo”, y me puse a recordar qué tipos de tecnologías han existido a lo largo de la historia de la tiflotecnología y naturalmente, el ancestro era el OPTACON, que viene de Optical To Tactile Converter, o conversión de óptico a tactil.

Una de las primeras cuestiones que abordé en mi cabeza era que, naturalmente, OPTACON y ORCAM no son comparables en sus diseños ni principios aunque sí lo son en el propósito: Los dos nacieron para intentar que las personas ciegas tuviéramos acceso a materiales escritos en cualquier lugar. Así que me decidí a hilar un poco este tema para poner sobre el blog cosas curiosas que a lo mejor divierten a los lectores más o menos frikies.

No recordaba el precio del OPTACON pero lo encontré; eran unas 200000 Pesetas de la época, unos 1200€ que, contra los 4500€ que cuesta hoy el ORCAM, puede parecer mucho. Pero creo que el precio de los años 70 con los sueldos que teníamos entonces, suponía mucho más que el de hoy de ORCAM aunque sea éste mayor.

Conecté también rápidamente mis trabajos para Visión táctil Portable en la Universidad Complutense de Madrid entre los años 2010 y 2015, que pretendía desde una cámara dar también visión a las personas ciegas a través del tacto y no solo para leer; yo he llegado a identificar gran cantidad de objetos con el sistema.

El OPTACON fue sin duda una referencia importante en los trabajos de los neuro psicólogos y los técnicos del proyecto que, lametablemente y como muchos en esta pandereta nacional que nos toca, se han parado por falta de financiación.

Y con todo esto en la coctelera más la visita a la presentación de ORCAM, cuyos principios nada tienen que ver con el tacto, pensé en armar este post.

El OPTACON Optical to Tactile Converter

Foto de un optaconVoy a dar unas pinceladas técnicas del equipo mezcladas quizás con algún tipo de historias provenientes de mis recuerdos, para ir salpicando el post y que no resulte solamente una frikez 😀.

Para profundizar en el tema, hay un buen artículo sobre OPTACON en Wikipedia, donde podéis ver desde su historia, ancestros y demás, hasta su detalle técnico. La verdad es que es lo mejor que he leído de este equipo en mi vida. ¡Larga vida a Wikipedia! Y suerte para su nueva Wiki Tribune.

Basado en cantidad de estudios diferentes sobre el tacto y sus reacciones, empezando en la Universidad de Stanford en los 60, OPTACON acaba siendo una realidad en 1971  y se empieza a comercializar en ese mismo año vendiéndose hasta 1996. En estos 25 años de historia, se calcula que se venden unos 15000 en el mundo, lo que nos da una idea, luego tocaremos el tema, de lo que supone el mercado especializado de personas ciegas. 

Con el OPTACON y para su comercialización se constituye en Palo Alto la empresa TELESENSORY Systems INC. que fue adquirida en 2005 y parece que en bancarrota pero que dominó durante los años 80 y hasta mediados de los 90, el mundo de la baja visión con muchos más productos que el OPTACON.

Recuerdo muy bien de mediados de los 80 a la gente de TSI, viniendo a la entonces UTT, hoy CIDAT de la ONCE a “vendernos” sus impresoras, lupas y demás. Y recuerdo el primer ratón que utilicé en mi vida, de la marca Logitech, que se usaba para mover un sistema de aumento sobre sistema Operativo MS-DOS con una tarjeta gráfica extra. A esta cuestión le he dedicado hace tiempo un post en este blog.

Hay un buen artículo también sobre TELESENSORY Systems Inc. en Wikipedia.

Pero volviendo al equipo, el OPTACON se basa en una superficie matricial de 6X12 bimorfos piezoeléctricos que vibran entre 200 y 300 Hz reproduciendo lo que ve una cámara que ellos llamaban “retina”, que es una matriz de 6X12 fototransistores que reaccionan a la luz.

La RETINA iba provista de una lente óptica con Zoom y luz que tenía también unos rodillos para poder moverse con cierta libertad y comodidad por el papel.

El equipo, constaba de una caja con funda de cuero, donde se veía una superficie para poner la falanje del dedo índice que era estimulada por la vibración de los piezos. De la caja salía un cable, muy delicado, el que lorente soldaba, que acababa en la cámara compuesta por la retina y la lente. Al mover esta sobre el papel, se iban dibujando letra a letra y con movimiento, las formas tactiles de las letras o de cualquier otra cosa.

Era fundamental regular el zoom para que una letra nos cupiera en la falanje, y también regular la intensidad con la que vibraba la matriz y lo que llamaban el umbral; con cuántas líneas se representaba por ejemplo el palo de una letra “I” mayúscula o cualquier otra letra.

La cosa tenía tela, naturalmente; cuando uno tocaba la matriz por primera vez, lo único que sentía eran cosquillas. Hacía falta un entrenamiento dirigido por formadores para ir adquiriendo la habilidad de “entender” estos estímulos y “ver”, las letras. Entonces no se hablaba de ver. En cambio, yo recuerdo que hice el curso de TELESENSORY para formador en 1986 y tenía locas a las instructoras californianas porque  en media hora ya leía y era porque , simplemente me había olvidado de las sensaciones tacntiles y materialmente “veía” en blanco y negro las imágenes de las letras en la cabeza, como si mirase una pizarra. Con esto alcancé una velocidad respetable en dos días y aquellas señoras no lo entendían pero estoy convencido que fue la transposición de sentidos la que me ayudó a “entender” la cosa.

Cuando posteriormente trabajé en la Complutense en el tema de Visión Tactil, la cuestión era muy parecida aunque los actuadores tactiles eran muy diferentes y no voy a explicar el sistema en este post. La relación, eso sí, está en lograr la transposición de sentidos y realmente “ver” lo que tocas. O al revés; dejar de tocar para “ver” con el tacto.

No recuerdo cuánto duraba el entrenamiento de OPTACON pero eran muchas clases. Me acuerdo, en la sede de la ONCE en Madrid, en Prim, 3, del bueno de Leónides, que debió de ser uno de los primeros instructores de OPTACON. Y aunque no lo recuerdo, he encontrado un artículo en el archivo de El País, sobre “la presentación del  OPTACON en España”, que data del 27 de Mayo de 1977.

TELESENSORY no se ocupó mucho de la remodelación del OPTACON aunque sí llegó a haber un OPTACON II, más pequeño, portable y con una matriz más pequeña para hacer menos costoso el equipo. En los 90 hubo empresas que quisieron re tomar el proyecto. Realmente OPTACON ofrece aún a sus usuarios algo que ningún otro equipo ofrece aunque empieza a estar cerca: La lectura de cualquier material escrito que caiga en sus manos.

Conozco personas ciegas que interpretaban correctamente las portadas de las revistas con fotos, sin interpretar estas pero extrayendo lo importante, gentes que eran capaces de leer letra mayúscula escrita a mano, y verdaderos artistas como los pioneros de la informática para ciegos que usaban una lente especial para la retina que leía pantallas de ordenador. Todavia admiro a quienes eran capaces de con teclado, pantalla y OPTACON, hacer programas completos en COBOL con lo estricto y estructurado que es y sin ninguna ayuda para seguir el cursor de escritura.

OPTACÓN nació, reinó, se modificó y murió como la propia TELESENSORY, y como acaban de morir empresas como BAUM, históricas de la tiflotecnología, supongo que por el propio correr de la historia.

Quedan, como digo, usuarios de OPTACON que lo mantienen como oro en paño. Les costó mucho dinero (creo que la ONCE lo prestaba sin intereses) y les ha resuelto muchas cuestiones. Aún hay gente que lee los displays de las lavadoras, hornos etc, con el OPTACON.

Pero la historia sigue.

ORCAM

Foto del ORCAMComo apunté al principio, y con el artículo tan interesante enlazado, no voy a contar mucho de la historia de este dispositivo que no se haya contado ya. Solo quiero comparar que, al igual que OPTACON, ORCAM ha requerido de una tecnología bastante especializada en este caso en Machine Learning. Téngase en cuenta que ORCAM no se conecta a la nube y por tanto no manda información a ningún servidor.

ORCAM, pensado en principio para que las personas ciegas pudieran leer, dispone de una cámara, un procesador potente, memoria y se sujeta a cualquier tipo de gafas. Simplemente señalando un papel, comienza a leerlo sin guardar el resultado.

A partir de ahí, han hecho que ORCAM reconozca también colores, y hasta caras de personas, sabiendo si quien tenemos en frente es hombre, mujer, niño o niña, y pudiendo luego etiquetar a las personas que luego reconocerá no por la foto sino por las medidas biométricas que almacena.

ORCAM también puede reconocer objetos, y códigos de barras. Y en el futuro anuncian que podrá interpretar imágenes.

Realmente ORCAM viene de una gran empresa de Israel cuyo fuerte es el análisis de imagen en tiempo real para seguridad en la conducción y para conducción autónoma. Naturalmente, a partir de ahí, se ve claro que se puede evolucionar y aprovechar el sofware para usarlo con personas ciegas.

Probablemente, y a diferencia del PTACON, ORCAM usa tecnologías ya conocidas pero su gran éxito va a estar en el diseño ergonómico, el poco peso y la facilidad de uso. Aunque para determinadas personas sí se precisará entrenamiento, este es mínimo con respecto a lo que hacíamos con OPTACON, y desde luego, ofrece muchas más cosas que este equipo de los 70.

Alguna reflexión

Una larga historia de más de 60 años entre estos dos dispositivos y una cosa común al menos: El mercado de las personas ciegas es pequeño. Y con las actuales economías de escala, resulta difícil obtener productos de muy bajo coste a no ser que, como las síntesis de voz, se estandaricen tanto que al servir para más cosas, se venden masivamente y sus precios decrecen.

Ante la eterna discusión de si hace falta o no un conjunto de equipos o tecnologías específicas para personas ciegas, me atrevo a decir que sí; que hay muchas cosas y muchos servicios que personas con vista no precisan ni utilizarían. La más evidente es el Braille, que es un sistema de lecto escritura que una persona que ve no precisa para nada. Y podríamos escoger muchos ejemplos de servicios que para personas con vista no resultarían de utilidad como la descripción de imagen en tiempo real.

Y he escogido este último ejemplo para demostrar y demostrarme que no hay nada radical: las aplicaciones o los servicios de descripción de imagen en tiempo real no están pensados para personas ciegas sino que provienen de los análisis de imágenes empleados por ejemplo en temas de seguridad.

Y es lo que pasa: Hay tecnologías que, pensadas para personas con diversidad funcional luego sirven para otras, como la máquina de escribir o el teléfono, y tecnologías de uso general que tienen aplicaciones de gran utilidad para personas con diversidad funcional como las síntesis de voz. Y claro; luego está lo “mediopensionista”  😀

Y acabo el post con optimismo: Cada día son más las tecnologías que, desarrolladas para cualquier otra cosa que no sean las personas ciegas, nos sirven en nuestra vida diaria como los auriculares de conducción ósea, así que, en cualquier caso, si bien “cualquier tiempo pasado fue anterior”, que dicen Les Luthiers, el futuro tecnológico para las personas ciegas, será indudablemente mejor.

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