De la "Y" a la "A". Finalizó la década del miedo

… Y comienza la era OM 3.0

Buen momento, el día previo a la llegada de los de Oriente, para hacer resúmenes por si no nos hemos quedado hartos de los múltiples ya realizados en los medios de difusión masiva.

Tal vez los blogueros nos contagiamos con cierta facilidad de «los grandes», y, humanos al fin, mimetizamos lo mimetizable y ansiamos contar, dividir, sumar, restar, ver décadas, resumir a principios de año….

O tal vez es solo una manía de este gloguero que lo es, twittero empedernido, algo menos FaceBooquero, y un poco ingénuo aún.

En cualquier caso, estas noches pensando sobre la década, sobre mi propia vida en estos 10 años, ha ido surgiendo este artículo a caballo entre lo tecnológico y lo social, para no perder la costumbre, y quizás políticamente no del todo correcto, también para no perder la costumbre.

Pasamos del 1999 al 2000 con miedo. Y empezamos con la «y» del famoso Y2K. EL «efecto 2000». he leído mucho sobre este fenómeno y no he podido aún sacar conclusiones claras. No sé si es un claro ejemplo de estupidez humana, el miedo al miedo, el negocio del siglo, puesto que muchísimo dinero público se gastó para aparentemente nada….

El caso es que llegó el 2000 y no pasó nada. Y al parecer ni a los países que habían tomado medidas y gastado dinero, ni a los que no, por lo que se nos pasó el miedo y nos quedamos pasmáos, como tantas veces. Ni se dispararon los misiles, ni se pararon los aviones, ni se perdió correo, ni dejaron de funcionar los «sistemas inteligentes»… Todo siguió igual, con 3 ceros en vez de 3 nueves, y «punto com», que diría un cibercastizo.

Los miedos sucesivos vinieron después, y no solo (que también) con el 11S de los EE.UU. o el subsiguiente 11M de España. Cada mes, cada año, en cada momento, surgen noticias, hechos, inventos, bulos, mentiras a medias, verdades a medias, medias tintas…. que van acrecentando en la mente del pobre ciudadano, potenciado cada vez más por las tecnologías emergentes pero esclavizado como siempre, ese sentimiento de miedo a todo; de miedo a viajar, a escribir, a leer, a comprar, a consumir, a no consumir, a hablar, a callarse, a emprender, a pararse…. ese

miedo al miedo que no sé si intecionadamente los «poderes de siempre» nos van insuflando con lenta pero inexorable aguja.

Empezamos la década en Windows Xp los de Microsoft y desconozco dónde andaban los de Mac porque yo no podía ser MACquero: La manzana, los de Cupertino, seguían haciendo muchas cosas pero poco o nada accesibles a los entonces «minus-válidos», (me pregunto si seguimos siendo aún menos válidos para la sociedad de la I+D+I+O+H+U+++++, si seguimos siendo «dis ciudadanos» o bien si parece que la tecnología nos está potenciando o esa horrible palabra que algunos mal españolizan «empoderando»)

Los del Software Libre (no gratis) apuntaban ya formas y se comenzaban a acercar a las personas, que por otro lado era su destino; Linux y demás, salen del entorno de los elegidos, de los «gurús», y bajan a la calle mientras Microsoft sigue publicando «parches de seguridad», para vencer la inseguridad que ellos mismos crean.

GOOGLE Apunta más que formas: no sé si alguien podría haber profetizado en el año 2000 que inventos como GOOGLE EARTH y otros, podrían llegar a donde han llegado. Desde luego creo que a todo el mundo nos caían simpáticos porque daban todo, y lo daban gratis. Luego se fue viendo el modelo de negocio, y finalmente, la gente ya casi le tiene más miedo a GOOGLE que a un «nubláo», por mucho que «la nube» esté tan de moda. Hay ya quien afirma que los de GOOGLE ya son como los de Microsoft en cuanto a actuación y demás, con la ventaja de toda la información que siguen acopiando de tanta gente que disfrutamos de sus gratuidades. Una vez más, nos potencian pero nos esclavizan.

La tecnología social no existía (si es que ahora existe o está en embrión, es algo que no trataré en este artículo), y el modelo para los «dis ciudadanos» era el mismo: pagar para que empresas que trabajan en productos necesariamente de poca tirada (economía de escala y tal y tal), nos hagan el favor de tratar de inventar «parches», o cosas mejores, para «adaptarnos» las tecnologías «integrarnos» y no «e-excluírnos».

La hoy bien llamada gente diversa, en ese concepto que trata de eliminar la sempiterna raya parte de las rayas que forman la reja humana que creamos los humanos, sí; ya saben «normales VS a normales», «válidos VS minus válidos» etc., nosotros los «enfermos» (yo no encuentro razones para estar inserto en un caduco modelo médico; no estoy enfermo: simplemente no veo), teníamos tal vez más miedo que los «normales». Si no nos adaptan las cosas, perderemos el vertiginoso tren del Y2K y pasaremos a formar parte ya no de los «dis ciudadanos», sino de los «in digentes» «analfabetos digitales» y clubes peores. La verdad que la década comenzaba dura para nosotros, con montones ya de «gurús», predicando sobre la «brecha digital», que los propios tecnólogos crean para luego cerrar.

Y nosotros, ya habituados a estar excluidos, ahora tenemos que acostumbrarnos a estar e-excluidos y a mendigar «un poco de e-inclusión, que me quedo analfabetico digital; por favor…. un poco de e-inclusión que Dios se lo pagará.» Así que a nosotros no se nos potencia pero se nos e-exclaviza.

Cierto es que ahora gracias a movimientos como el FORO DE VIDA INDEPENDIENTE, estamos intentando cambiar brechas por inteligencia, estupidez por efectividad y modelo médico por derechos humanos.

EL fenómeno Internet, que se crea a principios de los 90, sigue caminando y desarrollándose. ¿alguien recuerda qué navegador y qué tecnologías había en 2000? ¿Se acuerdan que era impensable ver videos? ¿que no había FLAHS?….

El W3C ya seguía trabajando tratando de potenciar la Internet. Pero con esta década, la Internet se ha ido potenciando sola o mejor: cada día más la estamos potenciando las personas con nuestras ideas comunes, muchas veces con, pero otras veces al margen del W3C cuyo peso ha disminuído aún a pesar de la inmensa popularidad de sus «gurús», entre los que Timothy Berners-Lee no se cuenta; no creo que sea un gurú: es el tipo que inventó la web, que es muy diferente.

Nosotros lo teníamos muy crudo: si ya era difícil acceder a sistemas operativos como XP, la Internet con sus tecnologías nuevas mucho más. Nadie sabía demasiado acerca de la accesibilidad. Solo cuatro locos del tema y el SIDAR hablábamos de eso. La internet era imparable y bueno…. ya los del W3C hicieron las WCAG esas para que la gente «disminuida» pueda entrar algo a la red ¿no? Pues ya está.

Ha sido dura la carrera a lo largo de la década. El W3C no sacó la versión 2.0 de las Web Content Accessibility Guidelines (WCAG) hasta el año pasado y eso ha dejado a programadores, diseñadores, webmasters y demás actores de la nueva internet, la que hoy se llama 2.0, sin conocimientos claros sobre accesibilidad y usabilidad y hemos sido personas e instituciones quienes hemos tenido que mantener el fuego encendido y hacer que los grandes se preocupen de las minorías diversas. Al cabo, también somos mercado.

Y aquí estamos, intentando seguir vivos en este mundo de locos que cada vez se comunica más, pero cada vez con más medios y tal vez más miedos.

Las personas ciegas empezamos sin tener acceso a los equipos de telefonía móvil, pasamos por la fase de los lectores de pantallas solo para SYMBIAN y caros, y llegamos al iPhone, al mismo precio que los demás y con un Voice Over Maravilloso. Steve Jobs, a mitad de la década, a parte de reflotar Apple, de contar con la comunidad de la gente, de ser pionero con iTunes y luego con el Apstore (oido cocina y #sinde #sgae #manifiesto), pensó en la diversidad.

Así que aparte del iPhone, si las personas ciegas comenzamos la década con poco y mal acceso a internet a través de Windows, paganto también más por los lectores de pantalla, acabamos con el Voice Over para Mac que cuesta lo mismo (si es en inglés claro) y con no un lector de pantalla sino todo un servicio dentro del sistema operativo.

Otras personas diversas empiezan igual o peor. Así, las gentes que no se mueven por cualquier causa, no tenían demasiadas posiblidades con la informática. Hoy, empresas como IRISCOM, basándose en tecnologías pensadas para matar, para la guerra, inventan equipos capaces de seguir a los ojos y mover el ratón con ellos.

La gran comunidad del Software libre ha avanzado también lo suyo, ha entrado en sectores antes solo excclusivos de los grandes gigantes, y ha demostrado y lo sigue haciendo, como puede funcionar mejor el gran cerebro hecho de cerebros, que las gigantescas individualidades interesadas. Y en el campo de la accesibilidad para personas con diversidad funcional, el avance ha sido parejo.

Hoy, las personas ciegas y con diversidades motrices, pueden acceder a muchas de las diferentes distribuciones Linux del mercado.

Hay en general motivos para pensar que el trabajo comunitario irá concienciando a la sociedad de la importancia de usar las tecnologías como herramientas potenciadoras, fáciles, útiles y no alienantes o escluyentes.

Pero ¿seguiremos con miedos? Seguramente sí. El otro día se caricaturizaba en «la 1 de RTVE» el miedo a la SGAE. Ya saben: esa sociedad privada que se nutre de lo público y de cobrar dinero por casi todo, incluyendo cualquier soporte digital, se use para lo que se use. Se les veía en la ducha cobrando derechos de autor por cantar bajo el agua. No sé si llegarán a eso pero uno, que no es miedoso de naturaleza, casi casi que les teme. Son muchos y poderosos y tienen mucha pasta. Hacen negocio con todo, compran castillos, «Rosarios», teatros y voluntades varias.

¿Seguiremos con miedo a todo?
¿Nnos desnudarán en los aeropuertos?
¿seguiremos siendo sospechosos de piratas vagos y maleantes?
¿nos cerrarán las webs sin órdenes judiciales?
¿España será como China en Internet?
¿Cumplirán los gobiernos sus promesas?
¿Se enterarán los políticos de cómo usar la tecnología emergente?

No soy «gurú», desde luego, pero tampoco pitoniso, por lo que estas preguntas quedarán en alguna parte en la nube. Espero poder repasarlas en 2019.

Empezamos con la «y» del Y2K y terminamos con la «A», la de la gripe, claro está. Esa que primero fue porcina, luego otras cosas, hasta apropiarse de la primera letra del alfabeto. Y poco más o menos pasó lo mismo que con el Y2K. Álguienes se forraron a vender, en este caso consultoría médica y vacunas, y parece que no ha sido para tanto. Eso sí; ahora todos los gobiernos venden vacunas a precios de saldo. El dinero ya está pagado y…. «santa Rita Rita Rita…..» Xd.

Vivamos en la esperanza de las mentes abiertas. De lo que yo llamo OM 3.0. Esa es la época que nace con este año aunque, como todo, tiene ancestros y se basa en algo. La tecnología, la red, la sociedad puede estar hecha cada día más por las personas. Esto no es nuevo pero realmente la tecnología está propiciando que sea un fenómeno mucho más potenciado que antes.

Fenómenos como IDEAS4ALL de @anamariallopis o la FUNDACIÓN TECNOLOGÍA SOCIAL (FTS) demuestran que las cosas pueden y deben hacerse de otra forma; por y para las personas. El mayor cerebro del muno (idea que comparto con la autora, la mencionada Llopis), es la suma de los cerebros de las personas. Y las grandes ideas y, lo que es quizás más importante, las grandes realizaciones, son grandes si provienen de la suma de la actividad de muchas personas.

Creo realmente en ello y por eso agrupo esta forma de pensar (así lo tengo incluso en mis agregadores) como OM3.0. OM de open mind, y 3.0 por ir por delante; adelantarse a la tecnología y empezar por la persona; verdadera protagonista de su tiempo, sin miedo y sin alienación de ningún tipo.

2 comentarios en “De la "Y" a la "A". Finalizó la década del miedo

  1. uy buen post, es bueno recordar y vaya que se ha avanzado, recuerdo que para cuando empezó esta década, yo apenas andaba usando MS-DOS, ni idea tenía entonces de lo que el Internet sería ahora, vamos, ni siquiera tenía idea de que una computadora podría leer sola. Fue hasta 2004 cuando tuve la oportunidad de conocer al lector de pantalla por excelencia, ese que no cambio ni por voice over, es en lo único que no coinsidimos.
    Muchos saludos.

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